Angela Y. Davis

Extracto de En el pico del águila de Mireia Sentís (Ediciones Árdora, 1998).

“En la lucha del verdadero revolucionario, lo personal y lo político se funden hasta tal punto que lo uno ya no puede separarse de lo otro”, escribió en su autobiografía. Desde que su vida personal pasó para ella misma a segundo plano, Angela Yvonne Davis se convirtió en uno de los personajes decisivos en la lucha por la igualdad que los afroamericanos emprendieron en la década de los setenta. Su figura traspasó el ámbito político de su país, transformándose para unos en símbolo de justicia, y para otros en una seria amenaza para el American way of life.

(...) Angela Y. Davis nació en Birmingham (Alabama) en 1944, en un barrio conocido con el nombre de Dynamite Hill (la colina de la dinamita), porque cada vez que una familia negra osaba mudarse al otro lado de la calle que hacía las veces de frontera con la comunidad blanca, su casa era dinamitada o quemada.

(...) El despertar político de Angela Y. Davis tuvo lugar en 1965, durante una conferencia de Malcolm X en la Universidad de Brandeis, donde figuraba entre los cinco estudiantes negros matriculados. “Aunque Malcolm cambió la estructura de mis sentimientos, no sentí aún la necesidad de actuar”. Dos años más tarde, cuando estudiaba con Adorno en la universidad de Frankfurt, vio por primera vez en un diario alemán, una fotografía de los guerreros de chaqueta de cuero y boina negra. La imagen de los Black Panthers le hizo comprender que había llegado el momento de regresar a su país, y concretamente al barrio de South Central, en los Ángeles.

(...) Los filósofos han interpretado el mundo de diversas maneras. Sin embargo, la clave está en cambiarlo”. Esta cita de Marx formó siempre parte del ideario de Angela Y. Davis, que a principios de 1968 ingresó en el Partido Comunista, a cuya vicepresidencia se presentaría como canditada años más tarde: “Me uní a los marxistas porque sentía la necesidad de relacionar la lucha de los negros por la liberación con la lucha de todas las clases trabajadoras”.

(...) El primer enfrentamiento de Angela Y. Davis con el gobierno se produjo al ser expulsada de la universidad a causa de su militancia comunista. (...) Sus actividades fueron sometidas a una vigilancia cada vez más severa. A la pertenencia al Partido Comunista y a la supuesta proximidad con los Panthers, se añadiría un incidente –el caso de los Soledad Brothers— que haría recaer sobre ella una orden de búsqueda y captura y la solicitud de la pena de muerte.

(...) En octubre de 1970 fue arrestada por diez agentes del FBI cuando entraba en la habitación de un hotel de Manhattan. Usaba peluca y no iba armada. (...) El 4 de junio de 1972, Angela Y. Davis, que había asumido su propia defensa, fue declarada inocente de las acusaciones que pesaban sobre ella. (...) La que en su momento fue considerada “mujer más peligrosa de los Estados Unidos”, es en la actualidad catedrática de Historia de la Conciencia en la Universidad de Santa Cruz.

Entrevista- Modos de ver/Formas de narrar