Dora Salazar

Dora Salazar nació Alsasua (Navarra) en 1963. Su obra escultórica ridiculiza costumbres y valores del modelo de vida contemporáneo, mediante un sentido irónico y un énfasis corrosivo y crítico. En la actualidad tiende hacia lo poético y lo teatral, y experimenta con el vídeo y la fotografía.

Su trayectoria se puede dividir en dos partes; en la primera trabaja en torno al objeto y reciclaje y en la segunda en torno al cuerpo,  esta última manifiesta una profunda preocupación por la mujer y la feminidad. Además de escultora, dibuja, ha ilustrado libros, ha creado carteles y escenografías para grupos de teatro, y ha trabajado con formatos como el vídeo y la fotografía.

La constante e insistente utilización de la forma humana con  estereotipos en su obra, han derivado en una necesidad de identificación, en una humanización de lo simbólico que va más allá de la simple representación.

Ahora la máscara tiene identidad como persona (reiterando su significado intrínseco) y además se contextualiza en un espacio teatral. Dora Salazar retrata por medio de máscaras a distintas personas para exponerlas en situaciones que inducen a la defensa de la propia identidad y al reconocimiento y conocimiento práctico de otras. Varias sucesiones de fotografías, realizadas con luces barrocas,  congelan instantes dramáticos creando historias en las que “la máscara niega tanto como afirma” (Lévi-Strauss). Representa una identidad visible que se sostiene por otra oculta y paradójicamente las dos son reales.

La máscara (o ¿debemos decir identidad?) se convierte en yelmo que te protege del propio yo; procura un arma que desemboca en la lucha y se debate en la búsqueda de la propia identidad; es intercambiada entre distintas personas ofreciendo experiencias particulares de otras, posibilita el que yo pueda ser tu, aquella o aquel; e incluso transfiere los rasgos fenotípicos haciendo ver el paso del tiempo.

Modos de ver/Formas de narrar